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What if...?

What if we could improve the World…? What if we could put ourselves in someone else’s shoes…? What if we could think in the community above individuals…? What if we could be happy about the success of others…? What if we could count the stars of the Universe…? What if we could stop producing weapons…? What if we could live in Mars…? What if we could win terminal diseases…? What if we could abolish racism, xenophobia, sexism, famine…? What if there were not wealth and poverty…? What if we could respect everybody…? What if my freedom would end where your freedom starts…? What if we could break the chains that scare us…? What if we could enjoy working…? What if life was a wonderful journey and not a permanent competition? What if we could trust each other as the starting position…? What if we could educate children with our example…? What if we could sign aloud without disturbing anyone…? What if we could see every...

Derechos y obligaciones...también digitales

Hace tiempo escribí un post sobre los derechos y deberes. Básicamente decía a cada derecho le corresponde una obligación. Una cosa está unida a la otra. Al derecho de trabajar le corresponde la obligación de hacerlo responsablemente, al derecho de recibir escolarización le corresponde el deber de disfrutarla y aprovecharla, al derecho de tener una Sanidad Publica de calidad le corresponde el deber de financiarla y cuidarla (por ejemplo, no saturar urgencias, cosa que casualmente no pasa en las horas de partidos importantes), y así sucesivamente. Derecho – Obligación. Son un matrimonio hasta que la muerte los separe. El problema surge cuando sólo vemos una parte del binomio y forzamos el “divorcio” de la otra. A veces, incluso nos engañamos a nosotros mismos y buscamos justificaciones para "pasar" de eso de las obligaciones. Ponemos en un tercero la responsabilidad de algo que tiene que ver, al menos en parte, con nuestros actos. El Estado (gobierne quien gobierne)...

Ellas: Las guerreras anónimas del día a día

Las mujeres son unas guerreras. Sin excepción. No tengo ninguna duda. Durante más de 40 siglos de Historia han tenido un papel “secundario” y muy limitado a los caprichos del hombre de turno. Salvo casos contados, no ha habido posibilidad de rebeldía y el ser más determinante de la creación, nuestras madres, han tenido que soportar la oscuridad varios milenios. Es obvio que hay diferencias físicas entre un hombre y una mujer. Es obvio también que las hay antropológicas, quizás condicionadas por las primeras y por el nacimiento de la vida en comunidad. El macho primitivo era el cazador, dada su mayor fuerza física, y la hembra era la que cuidaba los “cachorros” en la cueva. Lo digo así porque esto venía de la etapa anterior, cuando el ser humano estaba en proyecto y nuestros bisabuelos, los primates, ya tenían establecido un “régimen” social que iba en esa línea. Desde mi punto de vista, el factor cultural ha influido decisivamente en el trato, mayoritariamente machista, que ...

¿Me va a quitar el trabajo un algoritmo?

Asistimos a una revolución tecnológica sin precedentes. En los años 70 y 80 ya nos pintaba Hollywood un futuro de ciencia ficción. Los coches se conducían solos, el hombre iba al espacio, las máquinas hablaban entre sí…Parecía mágico. Hoy esa magia está más cerca. Esta nueva era de algoritmos, internet de las cosas e inteligencia artificial produce sentimientos encontrados. Por un lado, nos ayuda a tomar mejores decisiones en nuestras vidas, a tener otras vías de relación con nuestro mundo, y, en el horizonte, a democratizar aquello que antes era sólo privilegio de unos pocos. Es decir, nos hace la vida más fácil, en un entorno tan dinámico como en el que estamos. Y algo que parecía más difícil, nos ayuda a reducir desigualdades. Pero por otro lado genera mucha incertidumbre y preocupación. Muchos se preguntan por el futuro de sus empleos ya que las máquinas van a ser capaces de hacer muchas cosas que ni imaginábamos. Automatizarán tareas, e incluso interactuarán entre ellas...

Nunca dejes de creer

Sé que esta frase se ha convertido en un eslogan futbolero últimamente. No va de fútbol hoy. Va de lo que podemos llegar a lograr. Walt Disney fue despedido de un periódico porque “no tenía imaginación”. Chaplin desahuciado en los castings porque “era demasiado irónico para que lo entendieran”. Einstein menospreciado en el colegio porque “era tonto”. Fred Astaire no tenía papeles porque “no sabía bailar”. Michael Jackson “no tenía talento”. Maradona era “regordete como para triunfar en el fútbol”. Bruce Lee tenía que dejar las artes marciales por una lesión cervical “que le dejaría inválido” … y así nos podríamos pasar un día entero hablando de todos aquellos a los que dijeron que no podrían y aun así perseveraron sin rendirse. Somos más de siete mil millones de personas en el mundo y compartimos el 99,8% de los genes. ¿Dónde está la diferencia? No hay una palabra que lo defina. Para mí es una mezcla de fuerza mental, corazón indomable, fe ciega en que lo conseguirás...

Influencers y liderazgo

Voy a ser muy original: no se puede caer bien a todo el mundo ni todo el mundo estará siempre de acuerdo con vosotros. He descubierto la penicilina. Partiendo de esa base, sí existen ciertas personas que generan respeto, admiración y se convierten en líderes, a veces sin quererlo, de opinión. No tienen el 100% de la admiración ni generan el 100% del consenso, pero sí lo tienen de un número suficientemente grande de “seguidores”. Ni Jesús, ni Gandhi, ni Mandela, ni Mozart, ni Leonardo, ni ningún personaje de dimensión histórica, genera unanimidad. Y mucho menos lo hace en su tiempo. Siempre ha sido difícil que a uno le reconozcan sus méritos cuando aún está de “cuerpo presente”. Lo cierto es que, sin esa unanimidad, existen personas que tomamos como referentes. ¿Por qué pasa? Desde mi punto de vista está claro, lo incontestable son los hechos. Las cosas que uno hace lo definen, para bien o para mal, y son las que tarde o temprano se hacen visibles. En todos los casos m...

Esta es mi generación

A mi generación se la llamó Generación X. Somos los hijos de la Democracia, somos aquellos nacidos en los 70. Vivimos, pero no lo recordamos, los acontecimientos políticos más importantes de nuestro país desde la cruel Guerra Civil. Algunos tenemos un vago recuerdo del 23F y de los dibujos animados de aquella noche. Ninguno entendíamos en aquel momento que los acontecimientos de esa década posibilitaron que seamos lo que somos hoy, ciudadanos de un país libre, con recorrido de mejora, pero en el que podemos fraguarnos un futuro y ser personas plenas. Soy hijo de la EGB, del baby boom y de los "numerus clausus” para entrar en la facultad. En mi tiempo me costó un 7,1 de nota media el acceso a Empresariales en la “Complu”. Para Aeronáuticos o Teleco rondaba el 9. Matemáticas e Informática eran “marías” sin salida. Hoy son la base del mundo algorítmico que facilita nuestras vidas. Soy hijo de los partidos de fútbol chapa, de jugar a las canicas, al churro al rescate y de ir...