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La mirada del tigre

  Esta vez en formato video... https://youtu.be/cMxszP9Vy3M #impossibleisnothing

Cuando me reencontré con mi fantasma: Valentín

Hay una historia que siempre me ha dado mucha vergüenza contar. De hecho, la conocen muy poquitas personas y aún me sonrojo cuando la pienso. Cuando tenía 7 años y vivía en Carabanchel (en aquel tiempo el barrio era bastante conflictivo), mis padres me “obligaron” a hacer karate. Supongo que es la historia de muchos niños. Había que aprender a defenderse y nuestros padres nos mandaban a hacer artes marciales, como si fuéramos a reencarnarnos en Bruce Lee. El caso es que iba a un gimnasio del barrio. Había de todo y los dueños, amigos de mis padres, eran gente de la calle de toda la vida. Muy metidos en el día a día del barrio y conocedores de todo lo que circulaba por allí. No tenía escapatoria porque mi profe era el amigo de mi padre. Me recogía dos días por semana, me llevaba con él y luego me traía. No había excusa, aunque yo me ponía "malo" a menudo. Y lo hacía porque, aunque me encantaba el karate, al final de la clase siempre hacíamos combate. Y el cinturón más ...

La vida loca

Hace tiempo que comprendí que la vida es un “prueba y error”. Hace tiempo que comprendí que todo se puede esfumar en un segundo. Hace tiempo que comprendí que nada borra los momentos incrustados en el alma. Hace tiempo que comprendí que no hay paz sin guerra. Hace tiempo que comprendí que los fantasmas no desaparecen, pero se les puede ignorar.   Hace tiempo que comprendí que el mundo prefiere el morbo a la bondad. Hace tiempo que comprendí que la envidia y la vanidad son enemigos poderosos. Hace tiempo que comprendí que nos preocupa más lo individual sobre lo colectivo. Hace tiempo que comprendí que todo tiene un precio. Hace tiempo que comprendí que la compasión es una moda que dura segundos.   Hace tiempo que comprendí que el poder corrompe. Hace tiempo que comprendí que en mi mundo el esfuerzo cuesta demasiado. Hace tiempo que comprendí que nos rodea un virus peor que mil pandemias. Hace tiempo que comprendí que la oscuridad nos gana terreno. ...

Renacer

Eran las 12 y 1 minuto de 2020. Iba a ser un gran año. Lo tenía clarísimo. Mucho que hacer por delante. Como todos los finales de años nos juntábamos más de 20 personas entre abuelos, padres, primos, hijos, hermanos y brindábamos por ello. Era nuestro momento. Además, había otro aliciente, estrenábamos la casa de mi prima y la fiesta post uvas iba a ser sonada. Habían sido unos meses turbulentos y el nuevo año se presentaba como una pista de despegue. Veía las caras de mi familia y podía palpar esa sensación en varios de los que allí estábamos. Pero, ante cualquier cambio, siempre asalta la duda. Me preguntaba... ¿Quién no hace propósitos de fin de año? y... ¿Cuánto duran? Enero, más que una cuesta fue una montaña. Entendí que era el camino para que sucedieran cosas y, la casilla de mi cumpleaños, el 7 de febrero, la veía como el punto de inflexión. Pero el mundo giró, como siempre, aunque en este caso lo hizo inesperadamente y nos cambió a todos la partida. Estab...

¿Qué es la magia?

Magia es cuando se detiene el tiempo. Magia es cuando te dice que sí. Magia es el primer beso. Magia es cuando los ves nacer. Magia es el aprobado del carné de conducir. Magia es cuando sale bien. Magia es mi primera película de cine. Magia es la chimenea de la casa del pueblo. Magia es el cocido de mi abuela. Magia es la mirada de una mascota. Magia es el gol de Iniesta. Magia son los libros antiguos. Magia es ganar al B. Magia es la NBA los viernes por la noche en La2. Magia es la música de los 80 y de los 90. Magia es un sacapuntas. Magia es la tiza que te deja blanca la mano. Magia son las noches de Benidorm. Magia es la primera vez. Magia son los Bruce y U2 en el Calderón. Magia es el pan recién hecho. Magia es tocar el piano. Magia son las luces de la primera discoteca. Magia es la piscina de aquellos veranos. Magia son los recreativos. Magia es el Corpus en Granada. Magia es el primer día de vuelta al cole. Magia es cuando al...

Estoy harto

Estoy harto de tanto victimismo Estoy harto de tanta manipulación Estoy harto de tanto postureo Estoy harto de tanta etiqueta Estoy harto de que se valore más la vaguería que la iniciativa Estoy harto de l@s que buscan enemig@s permanentemente Estoy harto de l@s fanátic@s con piel de cordero en las redes sociales Estoy harto del “y tu más” Estoy harto del “tengo razón” Estoy harto de que el dinero pueda más que el amor o que la bondad Estoy harto de l@s que quieren mantener su estatus quo a toda costa Estoy harto de la hipocresía Estoy harto de tanta mentira Estoy harto de que la culpa siempre la tenga otro Estoy harto de tanta excusa Estoy harto de la mala fé Estoy harto de quien no respeta Estoy harto del “haz lo que yo diga” (pero no lo que yo haga) Estoy harto de las órdenes Estoy harto que sólo seamos responsables si nos prohíben y vigilan Estoy harto de la falta de liderazgo y referentes a quien imitar Estoy harto de tanta chorrada influe...

¿Qué está pasando?

  ¿Qué está pasando? ¿Este es el mundo que queremos? ¿Importa más la apariencia en una red social que el mostrarnos tal y como somos? ¿Por qué se “juzga” tanto a quien hace propuestas para mejorar nuestro día a día y se premia a los que filosofan y posturean sin crear nada? ¿Qué nos pasa? Vivimos en un blanco o negro permanente. Nos hemos radicalizado un montón. Prejuzgamos, juzgamos, rejuzgamos, desconfiamos. Pero eso sí, no hacemos autocrítica. Siempre hay alguien que “tiene la culpa”. ¿Qué coño nos pasa? Pasa que somos seres humanos, con emociones y presuntamente, inteligencia y con unas “mochilas” culturales y de creencias, miedos y valores, con la que cargamos desde que nacemos, en función de cuándo y dónde lo hacemos. Pasa que estamos condicionados y mediatizados por todo lo que nos rodea. Y nos decimos liberad@s o libres, y no nos lo creemos ni nosotr@s mism@s. Ser libre no es soltar serpientes en Twitter ni enseñar cuerpo en Instagram. Es algo más profundo. El bom...