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La vuelta al cole

Cuando era peque volver al colegio era algo excitante. Era el momento de volver a ver a mis amigos de clase después de todo el verano y contarnos todo lo que habíamos hecho. Era un rollo volver pero la euforia de verlos era mayor que las ganas de quedarse en casa. Claro, al tercer día la novedad ya no era tal y quería otra vez vacaciones. Visto en perspectiva, era un tiempo muy feliz. A medida que fuí creciendo tenía más alicientes. Las chicas. La que me gustaba que podría volver a ver después del verano, las nuevas y por supuesto  los nuevos compañeros que tenían que pasar el "examen" de mi pandilla. Vamos, que a pesar de tener que estudiar no estaba mal. Quitando los exámenes el cole y el instituto "molaban". Tenía algo más profundo detrás, de lo que quizá no éramos conscientes, pero que sobrevolaba en el ambiente de ese día. Era el momento de comenzar de cero otra vez. Realmente no era exactamente así porque  todos arrastrábamos el pasado y ya nos conocí...

La fuerza del corazón

Dicen que el ser humano es capaz de todo, que es bueno por naturaleza, que no tiene límites, que tiene un potencial intelectual inimaginable y que es el ser más perfecto de la creación. También dicen  que nada es imposible y que creer en algo lo hace alcanzable, por complicado que sea. Ya veis algunos ilusos como el que escribe, dicen esto... Lo cierto es que en términos biológicos somos "máquinas". Mejor o peor hechas, depende de varias cosas, pero no dejamos de ser una serie de reacciones químicas.  Según la reacción del momento el cerebro y el cuerpo, segregan unas u otras sustancias que condicionan nuestro comportamiento y nuestros actos. Incluso, muchos dicen que nuestros sentimientos...como el amor son pura química. No voy a ser yo quien diga que no a la ciencia. Seguro que algo de eso hay. Cuando uno está enamorado segrega sustancias, como oxitocina, dopamina, endorfina... Incluso cuando alguien nos parece atractivo o atractiva, el cuerpo seg...

La cultura está en la escuela, no en las subvenciones

Últimamente voy mucho al Reino Unido, concretamente a Inglaterra, Londres y alrededores. Desde hace mucho soy un enamorado de ese país y su gente, parecida a nosotros en muchas cosas, pero sin esa alma latina que nos distingue a ambos. Y con algunas diferencias sensibles en cuanto al clima y la comida. Hay una cosa que me gusta. En realidad hay muchas, y otras que no tanto. Pero quiero reseñar una. Me gusta su manera de conducir, de circular. Se basa en el respeto. Una fórmula fácil, apenas suena el claxon y no hay gritos entre conductores (obviamente siempre hay excepciones, pero contadas). No se conduce “con prisa” como aquí, a pesar de que también la tengan y no se arriesga de forma absurda la vida de conductor y del resto de personas. Es una gran virtud que tiene el pueblo inglés en particular. Claro después llegan a Benidorm o se beben unas cervezas y la cosa cambia (aunque suelen ser unos pocos que hacen mucho ruido). Todo tiene una explicación. Desde pequeñitos se les en...

El pueblo sabio

En un lugar muy, muy lejano, había una vez un pueblo donde todos los habitantes eran sabios. Cuando uno preguntaba a otro por un asunto concreto siempre recibía una respuesta inteligente, argumentada, basada en su conocimiento y comunicada con gran ocurrencia. Era un pueblo que vivía en armonía, o eso decían. Un pueblo solidario en la desgracia, abierto al que venía a pasar unos días para conocerlo, alegre cuando había un gran éxito conjunto. Era un pueblo arraigado a su tierra, con múltiples tradiciones, con una gran capacidad de improvisación y con una estructura económica y social que había permanecido sin cambios durante mucho tiempo. Cada vez que un forastero llegaba se le hacían dos preguntas. De dónde eres y por qué has venido aquí. La respuesta podía condicionar el comportamiento del pueblo hacia el visitante. Al ser un pueblo sabio todo el mundo sabía que no era lo mismo un señor rico que venía a pasar unos días a uno pobre, que no era sabio (por eso era pobre) y...

When I was a child

When I was a child the imagination was the most powerful weapon I had. Everything was possible, and if I couldn't do it I would have dream that I did it. I could dream about how to achieve what I wanted and I will be very constant until doing it. I would try again and again until achieve it. My parents would get desperate but…I was a child. Do you remember how did you learn to ride a bicycle? My mother eyes burned on fire when I didn´t stop to trying it, even with the times that I finished on the ground. When I was a child I didn't mind to cry. Crying was the way for putting away all my furious and to got calm and prepared for the next challenge. When I was a child I could play, and play and play full of energy, including when I was almost slept. I didn't surrender myself to go to bed When I was a child I would trust in my parents. My family would never betray me. Always I could have their support, whatever the case or the milestone was. I trusted in my pa...

Yo no me rindo

En España, según la estadística, hay un 22% de tasa de paro. Es decir un 78 % de gente que trabaja. 3 de cada 4. Y eso sin contar la economía sumergida. Tenemos unos datos macroeconómicos malísimos. Tan malos que nos convierten en una de las 20 potencias económicas del mundo, o de las cinco de Europa. Los recortes están mermando nuestro Estado del Bienestar. El Estado del bienestar de una sociedad cuyo sistema de educación basado en igualdad de oportunidades, y sistema sanitario del que se benefician ciudadanos del resto de la Unión Europea, son un modelo para el mundo. Vamos que estamos fatal. Tan fatal que pese a estar en un estado de depresión de un país tercermundista, aquí nadie se muere de hambre. Si alguien quiere saber lo que es estar mal, de verdad, que se de una vuelta por el cuerno de África, donde ahí la oportunidad del día siguiente, es sobrevivir, no como aquí, donde podemos hacer muchas cosas. Debemos borrar ya la canción de quejas constantes a po...

Los superhéroes y sus rescates

Cuando era peque soñaba con ser el superhéroe que rescataba a mi familia o a la chica que me gustaba de un malo malísimo. El acto de rescatarlos era la apoteosis, la confirmación de ser el más fuerte el más listo. El mejor. Claro era un niño… Hoy un rescate tiene que ver con otra cosa. El rescate que nos viene no es de unos superhéroes con poderes especiales y donde triunfa siempre el bien. El de hoy o de dentro de unos días será un rescate para arreglar el lío en el que nos hemos metido. No habrá sensación de relax, no, será lo contrario, sufriremos un poco más. ¿Cómo llegamos aquí? Bueno, hay varias causas. La primera la de alto nivel, la de unos señores, políticos   y gestores del sistema financiero que durante años y para sus propios beneficios (bien electorales o bien monetarios) fueron inflando una burbuja, basada en el sector de la construcción y distribuida en la pésima gestión de las 17 comunidades autónomas que componen España. El político para ser reelegido...