Entradas

El "sistema"

  Lo he dicho varias veces. El ser humano es capaz de hacer las cosas más maravillosas y al mismo tiempo las más desastrosas. En las primeras nos gusta apuntarnos las medallas, somos así, algo vanidosos. En las segundas...la culpa es del sistema, ya lo sabéis. Da igual que hablemos de educación, política, deporte, economía o lo que sea, siempre es el sistema.   El sistema es un "ente abstracto" que parece ser manejado por unos señores muy poderosos, de esos que imaginamos calvos, con bigote, barriga, tirantes y sombrero tipo banquero de Mary Poppins. Es decir, es algo sobre lo que nosotros no podemos influir.   Y como no podemos influír nos aliamos con él. Nos aliamos con él y nos alienamos en él. No protestamos cuando nos va bien, aunque si lo hacemos cuando la cosa va mal. Twitter es el foro de la reivindicación y protesta. 10 minutos, nos desahogamos y ea, a seguir alimentando la bestia.   Que le vamos a hacer, so...

Spain is different, España es diferente

La verdad es que el post que iba a publicar hoy se llamaba “el mito del elevator pitch” pero es que, como oí una vez a un rockero, dado el panorama musical de alrededor no me ha quedado otra que volver. Pues sí, somos diferentes en muchas cosas. Ni romanos, ni árabes ni franceses ni siquiera las dictaduras internas han podido con nosotros. Ni los reyes despreocupados de siglos ha, ni los gobernantes irresponsables del presente y del pasado. Nadie ha podido con nosotros. Que se lo digan a Asturias por ejemplo, tierra jamás conquistada por los innumerables invasores que han pasado por aquí. Nadie ha podido. Recordarlo. Nadie. Y sin embargo el peor “enemigo” de nosotros somos nosotros mismos. Es el único que puede tumbarnos y que para mi asombro, lo está haciendo. De momento nos tiene en Estado de Depresión Nacional y la cosa va subiendo. Todas las mañanas oigo un programa de radio en que un tío que me cae bastante bien no para de dar caña en su discurso de las...

Los equipos y las personas

Todo son personas. Cuando pensamos en una Institución, una Empresa o en contratar vacaciones con una agencia de viajes, por ejemplo, no hay un robot detrás (de momento), hay personas. Cuando pensamos en la conquista del espacio, en coger el metro o en las bombas nucleares también, todo son personas. A veces se nos olvida. Vemos a las grandes marcas o las cosas más rutinarias como si fueran máquinas, como entes abstractos que hacen que el metro se mueva o que las bombas exploten. Pero no hay entes abstractos, hay personas. Cuando pensamos en equipos, de cualquier tipo, en el trabajo, con los amigos, en el deporte, etc. pensamos en un colectivo que tiene una meta común y un hilito invisible que los une y que a mí me gusta llamar alma. Los equipos tienen alma, si no son grupos de personas haciendo algo juntos, pero no un equipo. A veces los identificamos con un símbolo, con un sonido, con una imagen y nos olvidamos de que detrás hay personas. Si partimos de entender esto...

Recetas económicas para salir de esta

N ada es eterno. Partamos de la base que saldremos de esta, eso que a nadie le qu e pa la menor duda. Habrá que ver, eso sí, el coste que tiene. La economía son ciclos. Su duración dependen de muchas cosas, pero son ciclo s. La tormenta pasará y se pueden hacer algunas cosas para que duré más o dure menos. Voy a intentar contar de una forma sencilla (como para mi abuela , de 93 tacos) como veo yo esto del ajuste, las opciones que hay y como podemos salir de esta. Cuando todo va bien, en un país como los de Occidente hace 5 años, nadie se queja de los desequilibrios que se producen. Es parte del individualismo que produce una economía de mercado y es intrín seco a l ser humano. Si me va bien a mi y a los mios el resto, los de la otroa manada, clan, etc que se busque la vida. Cuando las cosas se tuercen entonces todos nos acordamos de las injusticias del sistema y buscamos a los culpables de la catástrofe. Miramos a las o tras manadas y tribus pa...

Se llama confianza

  Acaba de terminar el segundo partido. Y sí, es sólo un juego. Un juego absurdo para muchos, donde 22 tíos van detrás de una pelotita y se forran con ello. Pero hay más. Ayer, el todo poderoso Barcelon,a y hoy el laureado Real Madrid. Los dos han sido avasallados por dos equipazos. Pero ojo, es sólo el partido de ida. Y sin embargo, cuando ni siquiera ha acabado el partido, una avalancha de agoreros inunda las redes sociales. Que si imposible (odio esa palabra) que si vaya baño, que si hay que ser realistas, que si la que nos espera, que si no hay nada que hacer, bla, ba bla… Lo cierto es que queda la vuelta y hablamos de dos equipos que nos han hecho disfrutar al máximo en los últimos años, incluyendo cuando se combinan y se llaman “La Roja”. Pero no, nosotros, los españolitos ya nos rendimos. Es una dificultad sí, y por eso ya nos rendimos. ¿Qué pensarán nuestros padres de esto? ¿Y nuestros abuelos (los de mi generación de cuarentones)?. Esos que vivieron una Guerra ...

El orgullo que nos supera

Es por la tarde, e stamos con nuestros amigos, o en el trabajo . A lguien nos cuenta que si le pasa esto o lo ot ro , o que si fue a no se qué evento o si consiguió tal cosa. Nosotros escuchamos, a veces le cortamos con preguntas retóricas y otras veces (la mayoría ) respondemos ,  demostrand o que somos muy " listos" con  el más que conocido "y yo más". Estoy exagerando, claro. Pero más de una vez nos metemos en discusiones profesionales, familiares, con amigos, etc sin escuchar, sólamente porque parece que tenemos que decir la última palabra o quedar un peldaño por encima, o por lo menos al mismo nivel.  Claro, n o decimos "y yo m ás" sin o que entramos en un bucle de discusión donde o un tercero pone paz o cambiamos de t ema. Son discusiones que sabemos como empiezan, pero nunca como acaban. E n esa acalorada discusión , si surge el "y yo más", c ada uno va incrementando el nivel de la "sabiduría" que tiene...

¿Por qué no?

Cuando cogí un coche por primera vez se me daba fatal. Estaba asustado y no creía que fuera capaz de conseguir el carnet nunca. Tenía reflejos rápidos pero ese miedo me paralizaba. Mi padre me llevaba todos los domingos a conducir a un descampado. Se reía, pero más de una vez se fue con el miedo en el cuerpo. Fijaros como era la cosa que un día casi me empotro con el único poste que había en dos kilómetros a la redonda. Sin embargo el me decía siempre una cosa, ¿por qué no?. Me pedía que mirara a aquellos que iban conduciendo por la carretera. A simple vista algunos parecían poco habilidosos, pero lo lograban. Si otros podían, ¿por qué no yo? Ya llevo 21 años de carnet de momento (toquemos madera) no se me da demasiado mal. Esto me enseñó una cosa. Si otros pueden, ¿por qué no yo?. Esto también me ha generado muchos debates con amigos. Debates apasionados sobre si es necesario tener condiciones innatas para hacer algo grande o se puede c...