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Protege lo que importa

Hace unos años existía este lema interno en Telefónica, como parte del ideario de Recursos Humanos con sus empleados. Me encantaba y me encanta esa frase. Me pareció muy acertado en su momento y me lo parece hoy. Aplicable a todo pero sobre todo a aquello y aquellos que tenemos más cerca. Ya se que todo es mejorable. Por supuesto. Nunca hay nada perfecto. Es más, dudo que nunca haya nada perfecto mientras sea gestionado por seres humanos. De ahí la grandeza y la miseria del hombre. No me desvío. El caso es que, siendo todo mejorable, no paro de leer, escuchar y palpar constantes críticas a todo lo que tenemos alrededor. Y son legítimas, por supuesto, aunque también hay que hacerlas desde el punto de vista de uno mismo, de lo que contribuimos a que las cosas avancen o no cada uno de nosotros, no sólo aquellos que vemos todos los días en los periódicos. Lógicamente en un país que está en crisis esto es se hace más patente. Como dice la frase, nos acordamos ...

¿Esfuerzo o talento?

Eterno debate. ¿Recuerdas Raúl aquella discusión universitaria?. Tu defendías que Induráin era inigualable y yo defendía que cualquiera podíamos ser Induráin, eso sí, con un esfuerzo sobrehumano capaz de neutralizar la diferencia de talento entre ambos. Y hoy día sigue vigente la pregunta. ¿Puede alguien, no dotado de forma natural en algo, tener éxito en ese campo supliendo el talento con esfuerzo? Quiero pensar que sí. Quizás muy ambiciosa la cosa porque el coste personal suele ser muy alto y casi nadie está dispuesto a ello. El hombre, además de la capacidad destructiva que todos nos encargamos de recordar en redes sociales habitualmente, tiene algo maravilloso. La capacidad de sacrificio y la fuerza que puede darle su corazó y que es inigualable por ningún ser vivo. Sí, ya se que lo que nos distingue es la cabeza y la inteligencia y bla, bla...pero, no, estoy de acuerdo, lo que nos distingue es la capacidad de sufrir, de amar, de usar eso como algo positivo, como una ...

Hablar es gratis

Lo he repetido muchas veces por aquí. Hablar es gratis. Si yo lanzo un bulo sobre algo o alguien y vosotros me “lo compráis” y le dais bombo, conseguiremos que se convierta en viral, y algo que puede ser pura ficción, acabe siendo noticia no contrastada. Por ejemplo podría decir que tal político o futbolista, con chica reconocida, y que va de bueno, le he visto muy cariñoso con otra chica a altas horas de la madrugada en una discoteca. Si la cosa prospera al día siguiente el personaje en cuestión tendría que salir a la palestra desmintiendo, 1) que estaba con una chica cariñosamente, 2) que estaba de copas 3) y que era tarde y al día siguiente trabajaba. Y todo esto sin que el interesado pudiera saber de dónde le viene. Sólo con un bulo viral del que algún periodista, sin contrastarlo, podía haberse hecho eco. Puede ser mucho más divertida la cosa. Puedo ser un “social media star” que me guste lanzar tiros al aire. Incluso puedo reírme de quien me contradiga. Podr...

Derechos y deberes

Hay cosas que quedan grabadas a fuego en el disco duro que tenemos cada uno en nuestra cabecita. No sé por qué tengo dos frases repetidas en mi adolescencia que dudo que se me olviden nunca. Una, la de la madre de mi amigo y hermano Francisco “la obligación antes que la devoción” y otra la de mi profe de Historia en el cole “a cada derecho le corresponde un deber”. No es lo único. Luego volveré sobre ellas. Mi disco duro también almacena situaciones adolescentes, en particular una numerosas veces repetida. Algo habitual de cuando quedaba con mis amigos en el Mc Donalds de Moncloa. En la época sin móviles se podía esperar a uno 30 minutos y llamar a su casa desde una cabina para asegurar que había salido con destino a nuestra cita, y cuando el personal se ponía nervioso, si no llegaba,  nos íbamos, pensando…”ya nos buscará”. Había quien llegaba justo en ese momento. Casi siempre los mismos (aún hoy les pasa). Que si el metro, que si el autobús…excusas. Y venían con su “¿a ...

Manipúlame otra vez

Manipulación. Una palabra que da grima cuando se pronuncia, pero que forma parte de nuestras vidas. Cuando era adolescente y llegaba tarde a casa la excusa perfecta era que el metro se había estropeado. Era una mentira como una casa (mentira piadosa, mamá), y no creo que colara pero mis padres hacían la vista gorda generalmente. Claro, yo sabía que era mentira y me sentía mal por ello, con lo que llegado un punto fue el momento de negociar. Para negociar nada mejor que el compararse. Lo hacemos todos los días. Nos comparamos con el vecino, con el compañero de curro, con el resto de la familia…siempre en beneficio nuestro y como reclamo a las instancias superiores, por ejemplo de aumentos de sueldo o de llegar más tarde a casa. Sigo con la historia. A la hora de negociar era fácil decir que <<es que Pepito no tiene hora, o Juanito coge un taxi y tarda menos>>, etc. Realmente era cierto, pero con matices. Cuando explicaba a mis padres que si me iba antes sólo ib...

Creer para ver

"Usted oye, pero no escucha, no se trata de ver para creer si no de creer para ver, usted crea, entonces verá" Esta frase se la decía Geraldine Chaplia a Belen Rueda en "El Orfanato", película de Alejandro Amenabar del año 2007. Era la frase que le abría la mente a pensar distinto, a darse cuenta de que hay un sexto sentido, por allá por el interior de cada uno, al que hay que escuchar. Las personas necesitamos creer. No es opcional. Está en nuestro ADN y es parte de nuestro instinto de supervivencia, incluso de los que dicen haber perdido la fe en todo.  Necesitamos creer en los que nos rodean. Son la base de nuestra existencia. Necesitamos creer en su amor, necesitamos creer en que el ser querido enfermo se recuperará, necesitamos creer en que los problemas se resolverán, necesitamos creer en que nuestros hijos se levantarán cuando un golpe les tumbe... necesitamos creer...  Por muy "de duro" que vaya uno es algo inevitable. Mientras h...

David venció a Goliat

David venció a Goliat. Es la alegoría de La Biblia que describe como el “pequeño”, ayudado por la más firme fe en sus opciones (en este caso ni más ni menos que el propio Dios) es capaz de derrotar al gigante. Al imposible. Al invencible. No es el único caso. Hazañas cuenta la Humanidad por millones, donde el pequeño liquida al grande. Tienen un nexo común, la determinación y la actitud de creer en lo que se hace. Todas estas historias siempre dejan un vencedor y un vencido o “el bueno” y “el malo”. El débil es por defecto el bueno y el que contra todo pronóstico vence. A mí me encanta leer y saber de todos estos hechos. Historia pura en muchos casos. Ejemplos de perseverancia y esfuerzo. Pero muchas veces me pregunto si se podría haber arreglado de otra manera. En los casos de violencia es difícil. La violencia llama violencia y las espirales de odio que se generan son infinitas. Hay un ejemplo cercano en Medio Oriente. Y sin embargo seguro que otra vía es posible....