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In memoriam: que haya valido para algo

Vivíamos en castillos con muros de papel, nos impresionaba la fachada, pero ni siquiera nos atrevíamos a tocarla. Confiábamos en que la mano invisible mantenía nuestro bienestar, sin querer ver las consecuencias futuras. Estábamos enamorados del tiempo, era el dueño de nuestras vidas, de nuestros sentimientos. Triunfar era ganar, mandar, tener razón, aunque no entendiéramos su significado. La protección, la salud, la educación, eran derechos que habíamos adquirido, porque los que vinieron antes gastaron sangre y esfuerzo para darnos ese regalo. No habíamos entendido su coste, sólo lo exigíamos como nuestro, sin ninguna acción, con mucho ruido. Pensábamos que éramos más listo que el otro, que siempre estaba equivocado. Las lecciones de moral eran nuestro patrimonio, la hipocresía no reconocida nuestra bandera. Éramos felices en un mundo irreal, no había pastilla azul ni pastilla roja, sólo para juzgar y etiquetar. Lo imposible no ...

Cuando esto acabe...ya verás

No se si habéis escuchado esta frase alguna vez. Es posible qu, últimamente, más de una. Suena a amenaza, a desafío y a explosión de algo…de vida. Estas semanas han sido muy duras. Para los que están en primera línea de batalla por el trabajo incansable con el riesgo que conlleva, para los que estamos confinados por la situación estresante y de falta de libertad que nos supone, para los que están enfermos porque su salud está mermada y en algunos casos de una manera peligrosa. No es nada fácil. Y parece que pronto vamos a ver la luz. Aún no sabemos cómo y miramos de reojo a lo que está haciendo el mundo, a ver si nos da pistas, pero no hay nada claro. Lo que si está claro es lo que repetimos y nos repiten las personas cercanas. Cuando esto termine…ya verás. Ese “ya verás” se sustituye a veces por alguna que otra exageración o burrada que no puedo escribir. Ese ya verás esconde una liberación de las cadenas imaginarias que nos están sujetando y que nos va a permitir r...

Cuando brille el sol

Cuando brille el sol saldaré cuentas con el tiempo. Me ha robado la mitad del mes de marzo y me robará el mes de abril. Quizás para que aprenda a apreciar lo que realmente me importa y de recordarme que viva la vida. He entendido el mensaje, con creces y me vengaré. Cuando brille el sol será el momento de honrar a aquellos que se fueron. El momento de decirles, adiós muchachos, y por respeto, jurarles que la vida no seguirá igual. Si algo nos ha enseñado este tiempo es que hay que exprimir cada segundo. Cuando brille el sol miraré a los ojos a la fuerza del destino y le diré que mi destino lo escribo yo. Nadie más que yo. Con mis errores y mis aciertos. Mi canción será mi canción. Elegiré el tempo y el compás. La canción del pasado me ayudará a aprender, pero edificar el futuro será patrimonio mío. Cuando brille el sol iré al Mediterráneo, por supuesto, uno de mis sitios favoritos. Pero también a Maracaibo, a Copenhague, a New York, a las calles de Filadelfia o a Venecia...

No te rindas

No me rendí cuando las patadas contaban más que los libros. No me rendí cuando mis ideas hablaban a una pared. No me rendí cuando el fantasma del futuro vino a visitarme. No me rendí cuando mis sentimientos eran un número. No me rendí cuando era “imposible” la remontada. No me rendí cuando me dijeron que no podría dibujar música. No me rendí cuando el cofre se quedó vacío. No me rendí cuando trabajaba para que el tiempo pasara. No me rendí cuando me miraban desde un trono. No me rendí cuando otro lo rompió y yo lo pagué. No me rendí cuando tropecé con esa piedra una y otra vez. No me rendí cuando el corazón se partió en trocitos. No me rendiré, aunque la primavera sea un invierno. No me rendiré, aunque no me entiendas. No me rendiré por mucho bicho que venga. No me rendiré mientras siga respirando. Porque cada segundo es mágico. No podrá con nosotros. No te rindas. Resiste. #impossibleisnothing

No estáis solos

En los momentos importantes de nuestra vida, estamos siempre nosotros frente a un espejo. No hay nadie más. Hay personas que nos quieren, nos empujan, nos dan su aliento, pero no están en el reflejo de uno contra uno mismo. Eso no es así porque estemos en una situación de Pandemia, es así porque es nuestra naturaleza, en lo más profundo las luchas son individuales . Es ahí donde se producen las batallas más salvajes . Y también donde florece lo mejor de cada uno . Hay muchos momentos y circunstancias que nos llevan a esa contienda interna. Hoy, por primera vez para casi toda nuestra generación, es un momento colectivo el que nos lleva a ella. No nos engañemos. Nadie va a librar por vosotros la guerra íntima de cada uno de los que estáis en los hospitales. Esa corresponde a cada uno. Es así de duro, así de bonito y también, así de esperanzador. Del gusano sale una mariposa , de esa lucha salen héroes. Lo que sí os garantizo es que vuestra guerra colectiva no es sólo de vo...

Un noche tuve un sueño

Una noche tuve un sueño. No fue un sueño agradable. Era una pesadilla surrealista. Quizás consumir series o cine había hecho mella en mí. De repente el mundo se volvía un lugar hostil. Una epidemia arrasaba el Estado de Bienestar en el que había vivido desde que nací y nos ponía a todos en modo alerta. Era absurdo. No podía salir de mi casa, ni ver a mis amigos, ni siquiera acercarme mucho a mi familia. Hasta tenía que pedir a mi hermana que cancelara la fiesta de cumpleaños. El trabajo se hacía complicado. Niños en casa asistiendo al cole online mientras mi mundo laboral se convertía en un sinfín de reuniones telefónicas. ¿No querías teletrabajo? Pues toma 50 tazas. La gente que tenía que ir físicamente a trabajar se exponía mucho más, por lo que no me podía quejar. No dejaba de dar vueltas en la cama... Ir a la compra era una aventura. Primero el ejército, sí, el ejército, podía pararte para preguntar a donde ibas y se lo tenías que explicar. Si les convencías ...

La fuerza de la unión

Hace tiempo escribí un post con este título. En él os contaba la unión que surgía de un evento familiar que hacemos todos los años con hermanos, primos, abuelos y en el que participamos unas 50 personas. Hoy es una unión mayor sobre la que os voy a hablar. Por primera vez en 300 años nuestro “enemigo” no son los “rojos, azules” y la retaíla de colores habitual. No, por primera vez desde hace mucho no se trata de hacer la guerra entre nosotros. No. Si ya debíamos haber olvidado el guerracivilismo hace tiempo, hoy es una exigencia. Hoy tenemos que remar en la misma dirección. El enemigo, esta vez, es común. Y nos afecta a todos. Es un enemigo al que no le importa nuestro color político ni nuestras creencias. Tampoco el cómo nos damos caña unos a otros por redes sociales, ni nuestras excusas ni victimismos. Es un enemigo muy poderoso, porque juega con algo muy profundo, el miedo. Y además lo hace sin importarle que nosotros nos encarguemos de potenciarlo. No entiende de e...